Cuando un peso era plata mi maestro era un león mi papá Tarzán y yo... el gordito de la cuadra que solía ir a la cancha a gritar de corazón y la culpa era de Dios si mi equipo no ganaba. Chupetines y acuarelas, escondida y mete-gol, me asustaban las banderas y el olor de la inyección. Yo solía ser pirata cuando el patio era un galeón, luego quise ser avión, trece años y dos alas pero apenas remontaba me cazaba el celador, y a la próxima señor va a volar de una patada. Boletines, lapiceras, saco azul y corbatón observaba las banderas, no entendía la inscripción. Cuando el mundo era un mapa yo sonaba un viaje o dos luego el mapa fue...