La villerita, rancho de lata, cartón y chapa, pinta sus labios, peina su pelo, rubio dorado recién teñido, que ayer fue negro. Tacos de engaño, escasos años los diecisiete recién cumplidos. Vuela del nido, la abuela cuida duerma tranquilo mi dulce niño... Vuela vuela soñando tener un día como todas la dicha tan merecida, esa, que en las revistas le dan envidia, mala semilla, bala perdida... Vuelan, vuelan bien alto sus ambiciones, sueña hallarle a su vida las soluciones desterrar la miseria de sus rincones techo y cobijo sin privaciones... Te vi desnuda, tu cuerpo helado desvergonzado bajo el tapado. y enamorado por dos cent...