La vejez de los pueblos de estirpe divina y sus verdades olvidadas la malilla de diamantes contra la hoja de palma a traves de la radio temblo. Y pagar con la moneda de la curiosidad en el suministro de charas masturbacion de interrogantes para solo escuchar un susurro de hilo de plata. Cegados por la voz de la inexperiencia nos arrastramos sin pensar a lomos del desierto hacia las cavernas las huellas del peregrino me guiaran. Mi ciudad estaba muerta antes de nacer pura sangre desb...