Con los brazos de la fiebre que aún abarcan mi frente lo he pensado mejor y desataré las serpientes de la vanidad el paraíso es escuchar el miedo es un ladrón al que no guardo rencor, y el dolor es un ensayo de la muerte. en la piel de una gota mis alas volvieron rotas y entre otras cosas ya no escriben con tinta de luz el paraíso deviene en infierno y luego se queja y sin que nadie se mueva, ¿quién lo arregla? *(El coro se repite 2 veces) Gestado en mis escombros De pastoso paladar El ...