A veces mis pensamientos cual mendigos encostrados se postran al suelo y reciben caricias de quien no quiere sevir. Quiero tener el poder de hacer llorar el corazón de la gente que no sabe que quien no arriesga no gana y no pierde que solo a los cobardes los persiguen las agujas del reloj. A veces abro la puerta y veo pasar gente solo cierro de un portazo mientras observo y leo en los labios, que aún queda miedo al rechazo me siento esclavo y me mata el tiempo de quien no lleva amor en los brazos me siento esclavo y me mata el tiempo de quien no lleva amor en los brazos. Alguien que merece la pena con un susurro cruza mis oidos ...