Despierto con pocas ganas como expulsado del cielo, Y crujiéndome los dedos, he empezado a escribir. Despunto el lapicero a la vez que el desconsuelo Pero reconozco la fecha; Hoy es veintidós de Abril. Nunca sobran las canciones y siempre tengo algo que decir Pero ella merece más una letra que las calles de Madrid Porque hace ya dos años me quiere a quemarropa, Con la inocencia de un niño con su primera copa. Pierdo la estridencia; vivo sin motivos; Aprendo a tener paciencia… y escribo. Miro al fondo del café y me acuerdo de fumar. Y entre el humo del cigarro palidece mi ansiedad Mientras duermes yo te escribo, a ratos miro hacia at...