De tu mano yo aprendí, a beber agua, fui gorrión que se quedo, preso en tu jaula. Pero yo corte mis alas, y el alpiste que me dabas, fue tan poco y sin embargo, yo te amaba. Fue mi canto para ti, siempre completo, sin ti no pude volar, en otro cielo. Pero me dejaste solo, confundido y olvidado, y otra mano me ofreció, el fruto anhelado. Lo que no fue ya no será, ya no vuelvas a buscarme, no tengo nada que darte, de tu alpiste me canse. Vete a volar, a otro cielo, y deja abierta, tu jaula, tal vez otro, gorrión caiga, pero dale eh! eh!, de beber. Déjame encender la luz, no quiero nada, si esto hubiera sido ayer lo tomaría. L...