Yo pienso que no son tan inútiles las noches que te di. Te marchas, ¿y qué? Yo no intento discutírtelo, lo sabes y lo sé. Al menos quédate sólo esta noche, prometo no tocarte, estás segura, tal vez es que me voy sintiendo solo porque conozco esa sonrisa tan definitiva, tu sonrisa que a mí mismo me abrió tu paraíso. Se dice que con cada hombre hay una como tú, pero mi sitio, luego, lo ocuparás con alguno igual que yo, mejor, lo dudo. ¿Por qué esta vez agachas la mirada? Me pides que sigamos siend...