Escucha bien, mi viejo amigo, no sé si recordarás aquellos tiempos ahora perdidos bajo las calles de esta ciudad. Leímos juntos libros prohibidos, creímos que nada nos haría cambiar, vivimos siempre esperando una señal. En el límite del bien, el límite del bien. En el límite del mal, el límite del mal. Te esperaré, en el límite del bien y del mal. En el límite del bien, el límite del bien. En el límite del mal, el límite del mal. Te esperaré, en el límite del bien y del mal. Es duro estar tan abatido cuando sientes ahora el dolor. Es como clavar un cuchillo, en lo mas hondo de mi corazón. Escucha bien, mi viejo amigo, nunca olv...