No me pidas la novela que tengo en la cabecera porque si la presto no soy yo. No me pidas mis cassettes, sin mi música y mi brete pierdo mi poder de seducción. Pídeme que viole los secretos íntimos de tu sagrario pero no me pidas el salario. Pídeme que me debata entre tu pensamiento y tu belleza pero no me pidas la cabeza. No me pidas que te cele, no me van ciertos papeles y pierdo mi credibilidad. No me pidas que te represente ante tu buena gente no tengo carnet de identidad. Pídeme si quieres que te enseñe algunos trucos de cocina pero no me pidas gasolina. Pídeme que te haga cuentos como un buen ratón de biblioteca pero no me p...