Yo siempre escuché hablar de la otra orilla envuelta en una nube de misterios allí mis tíos eran en colores aquí sencillamente en blanco y negro, blanco y negro. Había que hablar de ellos en voz baja a veces con un tono de desprecio y en la escuela aprendí que eran gusanos que habían abandonado a su pueblo. Bailando con Celia Cruz, oyendo a Willy Chirino venerando al mismo santo y con el mismo padrino allá por la Sawesera, calle 8 y Jallalía anda la media familia que vive allá en la otra orilla. Un día tío volvió de la otra orilla cargando con su espíritu gregario y ya no le dijeron más gusano porque empezó ...