En un andén de la estación, bajo el sol abrasador Tú hablabas de un rascacielos del cielo de Nueva York. Vente pronto a ver el mar y tú envía una postal. Yo ya sabía que aquel día era el final. Ahora tengo mucho más Rojo o negro, par o impar, por fin la suerte trae un as Y un cristal para mirar, y una pared para colgar Siete caras sonriendo en una foto de carnet Mis cuentos no hablaban de historias hechas de casualidad Nadie me dijo que el destino daba esta oportunidad Uno más uno son siete, quién me lo iba a decir Que era tan fácil ser feliz. Cuántos años llevo aquí, cuántos me pueden quedar. Cuál es el precio exacto de la felicid...