Arde la piel y buscan todas tus caricias los encendidos arrebatos de su piel. Y las estrellas tiltilantes vieron frías la angosta estela de la barca en que se fue. A veces piensas que le olvidas y te ánimas algunas otras no lo puedes resistir lo cierto es que el dolor te rodeo en sus espinas y tu tan solo no volviste a sonreír. Recordarás otras estrellas otros cielos hasta otras noches mas gratas recordaras. Y entre el constante ir y venir de los recuerdos A donde iras para escaparte de ti misma que blanca arena sanará tu corazón yo solo se de obscuridades de llovizna Luego, después de todo siempre brilla el sol. Así es amar querid...