Uno se cura todo cuando duerme, cuando uno duerme y sueña ese lugar. Ese lugar de campo siempre verde y las colinas bajas, sólidas de un cielo horizontal. Uno se cura todo cuando habita una casita con ventanas donde siempre hay que mirar. Hoy desperté soñando con el sitio donde imaginé de niño que de grande iba a habitar. El suelo ahí en mi casa es de cuadritos. Cuadros negros y blancos de ajedrez. Con tres ventanas, vivo en un cuartito, desde donde veo como es todo al derecho y al revés. Voy adelante con mi mecedora, o me recline con los pies. Desde mi puesto tengo buena vista. Un campo de sueños tengo por jardín. Un camino d...