Mandé a dormir a la pena y me quedé bebiendo con los miedos de mi alma, desnudè mi verdad y me dio su palabra de que aquí no pasa nada. Por fin rompí las cadenas perdonando a mis culpas para convivir con ella de irme a la depreción, colgándole una flor en el hojal al corazón. Y me hice una promesa cumpliré de no llorar más por ella me hice una promesa de esperar a que Dios me ponga en el camino al verdadero amor. Esa fue mi promesa cumpliré de no aferrarme a la pena me hice una promesa de esperar la voluntad de Dios dejar la puerta abierta por si llega un buen amor es fue mi promesa cumpliré. Preñé de luz a la pena abriendo...