Por deslumbrarme con tu sonrisa, por derrochar sin prisa tus caricias, por darme la electricidad con todo ese voltage que hay en tu mirar. Por darme abrigo entre tus brazos al desatar tormentas en mis brazos por darme el dulce de tu miel, por recoger de mi alma todos los pedazos. Derretiré tu nostalgia con el fuego que quema mi piel, y congelaré tu fragancia para el recuerdo me la guardaré. Ahora que te has ido, nada más te pido recuérdame en los besos que en nuestras noches de miel derramé en tu piel. Y no por los fracasos, ni los malos ratos, sino por el amor que entre tu vientre cultivé, amor recuérdame. Por darme hilos de oro ...