Si amanece el día y no están tus manos puestas sobre mí le cuesta tanto al cuerpo empezar por miedo a acostumbrarse a estar sin ti. Y si a la tarde fría se van sumando las ausencias y el azar el gris de las cortinas y el pan me duele tanto tanto estar sin ti me cuesta tanto tanto estar... Sin ti cambiándome la risa por una mueca cristalina, la leña en mi interior no atiza si tu respiración no me ventila, me duele tanto no tener tu vida Me cuesta tanto no verte en mi vida. El sándalo y las velas de mi altar sin tus rodillas no se ven igual, las hadas no han venido a visitar las flores que están en el aguedal, la casa no imaginas c...