Dibujas mi silueta de perfil sobre el cristal, y miras hacia el norte con más ganas que deseo de mirar. Mis manos dibujándote en el sitio donde no puedes estar, se esta volviendo oficio poner tierra y extrañarte más de lo normal, esta creciendo el río y se desborda del caudal. La inercia va arrastrándote muy rápido hasta el día terminar, intento sin lograr hacer más corta la jornada en soledad. Yo escribo y trato de ordenar mis sueños y mi vida desde acá, buscando la manera de juntarla con la tuya cada vez un poco más, difícil es hacer más de una cosa sin pensar. Pierde los temores y convierte en mariposas las serpientes que despu...