Dónde van las luces que no duermen y las palabras que nunca llegaron al papel, se pierden sin remedio, florecen en secreto en el cielo pintado de cualquier atardecer. Dónde van todos los sentimientos cuando de repente se lastima un corazón se escapan por la espalda lejos de las miradas o quedan solitarios para siempre en un rincón. Dónde van los besos que olvidamos una vez dónde están las marcas escondidas de tu piel. A dónde van tus sueños, yo quiero ser el dueño el tesoro más valioso cuidaré. Dónde van las horas tibias del amanecer dónde van las manos si no acarician la piel. A dónde van tus sueños, yo quiero ser el dueño el teso...