A) Cuando es el ocaso en el mundo y parece que los sueños se hunden en el mar, cuando ya nadie quiere cruzar el océano inmenso que arrincona a los pobres, surge tu luz, Cristo, y me envía y me lanza... y no hay límites para hacer de tu promesa mi misión B) Con Cristo en el corazón y el corazón en el ho-ri-zon-te, no hay fron-te-ras, no hay con-fines; sólo Dios, mi esperanza. No hay fronteras, no hay confines; sólo Dios, mi esperanza. A) Aunque yo lo ganara todo, de nada me sirve si no me lleva a ti. No me dentengan los vientos ni las tempestades del rumbo que nos lleva a la vida. En la pupila del que sufre miro lo que haces por...