VERSO 1: Veinte para las doce y aún no sé si cada dia es un tren que no va a ningún lugar Tres, diez, quince, no importa hay quien aún no ve la primera luz y otros con más de 60 inviernos. Sólo el firmamento como techo y de almohada esta noche, el frío concreto. Al tirar los dados, la vida es una ruleta y la suerte a algunos jamás les voltea. ¿Pero cómo detener una granizada? VERSO 2 (lo mismo que el verso 1): Veinte para las doce y desaparecen las ideas y los valores con sustancias prohibidas. Entre música y luces hay chicos que aún se entregan a quien sea sin protección por un rato de placer. ¿Pero cómo detener una granizad...