Viene mi canto solo, por una senda dormida. La guitarra, madera hecha vida: vientre de zamba, manos curtidas. La guitarra, madera hecha vida: vientre de zamba, manos curtidas. Grillo de amanecida, que se mezcló en el gauchaje: compañera clarín de partida, sonora lanza que dió coraje. La tierra brota, dejando al aire su cauce arisco. Carne del monte, sombrío temblar, grito del bagualero. Amanecer de torcaza y jilguero, al pie del silencio de la noche. Hembra que canta y llora; beso que tiembla en las sombras. Regresarás, vertiendo en el alma, luz de las viñas, tiernas vidalas. Sangra el nogal del monte, fruto, savia envejecida. G...