Me acuerdo de los salvajes que te mostraban los libros, cuidaban a sus ancianos, eran su tesoro más preciado. Eran animales, dijeron los barcos, hay que domesticarlos para poder exterminarlos. El hijo de Nube Negra miró asombrado como mataban a su padre esos soldados, y como el pueblo entero fue esclavizado y como todos sus dioses lo abandonaron. Como nadie sabía lo que pasaba, todo lo que pensaron se equivocaban. No eran reyes que venían desde el cielo y ahora toda la Tierra está de duelo. Les robaron las tierras, después las alambraron para que no entre nadie, ahora es un desierto abandonado. Pasó tanto tiempo, la herida s...