Ese beso de tu boca que me sabe a fruta fresca, que se escapó de tus labios y se metió en mi cabeza. Ese beso con que sueño cuando las penas me acechan que me lleva al mismo cielo y a la tierra me regresa. Que reza, reza, que reza y aunque ya no tengas cura que el recuerdo de sus besos me lleve hasta la locura. Si, si, si, que este amor es tan profundo que tú eres mi consentida y que lo sepa todo el mundo. (bis) Que tú eres mi consentida la niñita de mis ojos la que me endulza la vida la que...