Juancito Tiradora nació montaña adentro, colgado en los bejucos como un zorzal de cerro, picoteando las frutas, menudo chichiltote, robando en lo solares la miel del tigüilote. Juancito tiradora no tuvo nunca nada, pero se sintió dueño de toda la montaña, aprendió a amar el surco, la milpa y la quebrada, las pozas azulitas repletas de mojarras. Juancito, Juan Tiradora, Juancito, Juancito, Juan, dueño de milpas y auroras, Juancito, Juan, Juancito, Juan Tiradora, Juancito, Juancito, Juan, dueño de milpas y auroras, Juancito, Juancito, Juan. Tu corazón de pájaro no conoció fronteras, pero olvidé decirte que de otros es la tierra, m...