Yo creo en vos, Cristo obrero luz de luz y verdadero unigénito de Dios que para salvar el mundo en el vientre humilde y puro de María se encarnó. Creo que fuiste golpeado con escarnio torturado en la cruz martirizado siendo Pilato pretor. El romano imperialista traicionero y desalmado que lavándose las manos quiso borrar su error. Creo en vos arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero, albañil y armador; creo en vos constructor del pensamiento, de la música y el viento, de la paz y el amor. Yo creo en vos compañero, Cristo humano, Cristo obrero de la muerte vencedor con el sacrificio inmenso engendraste al hombre nuevo p...