Eres un perdido de la sociedad, eres solo carne y poco mas; cuantas veces te has puesto a pensar en las horas que desperdicias quemando y jugando con tu vida, girando la ruleta del destino, acariciando los dedos del peligro, apostando a números prohibidos. Debes curar tu nocturnidad, aunque no te puedas explicar que tiene la noche que no tenga el día, que tiene tu sangre que nunca se enfría. Debes curar tu nocturnidad, aunque no te puedas explicar que tiene la noche que no tenga el día, que tiene tu sangre que nunca se enfría. Eres hombre reo de la soledad pues buscas en tu noche algo que no hay, sólo encuentras ojos que nunca ve...