Acuérdate de Acapulco de aquellas noches María Bonita, María del alma. Acuérdate que en la playa con tus manitas las estrellitas Tu cuerpo, del mar juguete, nave al garete venían las olas , lo columpiaban. Y mientras yo te miraba, lo digo con sentimiento, mi pensamiento me traicionaba. Te dije muchas palabras de esas bonitas con que se arrullan los corazones. Pidiendo que me quisieras que convertieras en realidades mis ilusiones. La luna que nos miraba Ya hacía ratito se hizo un poquito desentendida. Y cuando la vi escondida me arrodillé para besarte y así entregarte toda mi vida. Amores habrás...