Hoy que te vas, y lo tengo que aceptar que como el mar, viene y va y no se deja atrapar. Así es tu corazón, pide libertad, así que vuela mi flor, la luz de nuestro amor nunca se apagará. Como un violín hecho de seda y satén tu cuerpo entero vibro, tu boca se estremeció. y la más dulce melodía sonó y es tuya y mía mi sol, la luz de nuestro amor nunca se apagará. Sigue tu camino que yo sigo el mío y aunque estemos lejos nunca olvidaremos. Y nuestros destinos llevarán por siempre ese amor tan lindo la luz de nuestro amor nunca se apagará. Serás capaz de saber decir adiós, de derretir tu prisión, de ahogar tus miedos en la luz de...