En un país de mudos se escucha un gran silencio, no se percibe que algo va a pasar. Se esconde lo sublime detrás de un nuevo engendro que derrama baba sobre la ciudad. Adrenalina desalmada abre grietas ondas. Nada recicla esta contención, el choque no se puede evitar. Está tan contenido Que se hace invisible Y en lava hirviendo abajo de tu hogar. Tarea de alegría apenas huele sangre y no se conforma con alucinar. Muy lejos del mar se encierra otra sal. Crecen sus ojos como un destello que n...