Estoy buscando una canción, un poco rota como yo, estúpida y desordenada. Que no hable de mi corazón, ni necesite explicación, porque al final no dice nada. Ya no me importa si la escribo o no, yo solo quiero que escuches mi voz. Estoy aquí en mi habitación, mirando hacia la calle, y sigo esperando tu llamada. Si no me llamas lo haré yo, me tiraré por el balcón, o me ahogaré en mi propia almohada. Ya no me importa si me muero o no, yo solo quiero que escuches mi voz. Estoy muriendo en el reloj, con el minuto que pasó, se fue un pedazo de mi canto. Si no aprovechas la ocasión y te haces la que no entendió, ya no te seguiré ...