| tipo |
canción |
calidad |
promedio |
 | letra y acordes para guitarra (chords) |  |
Arrimando el cuerpo a la baranda convocaba el sueño desde ya, temiendo que se me escapara, y animando el corazón de banda a banda vi pasar un ángel de cabello mate y de tez dorada. Voló tan bajito, sobre mi ventana, que fuera de quicio olvidé el oficio y me fascinaba. Solicito y tibio le inventé una cara y, bajo sus ojos, descubrí el rocío que se derramaba, presentí el infierno que le acompañaba y busqué remedios para la tristeza que le derrotaba. Lloraba bajito, tan atribulada, que fuera de quicio olvide el oficio y me lamentaba. ¿Quién te dañaría princesita fría de la madrugada? ¿Quién cegó la orilla de tus energías sin saber ...