Solo le pido al aire, que me despierte cuando tú aparezcas en mi sueño. Sólo le pido al sueño, que no me duerma si en el aire viene el son flamenco, que te regala la tribu. Llega al caer la tarde, envuelto entre compases rasgando su guitarra con la cejilla en el segundo traste, acompañandose con palmas, y afinándose con el Levante, con un vuelo de palomas que te llevan a mi calle. Flamenquito en el aire flamenquito hasta en mi casa, esencias de colores, guardaítas en un frasco con nuestro flamenco joven, que llegan hasta mi casa, que tienen mil sabores, que cuando se destapa Ay! le canta ese mal de amores, a su desgracia y a sus pa...