Desperté y el silencio supo a ti, y al abrir la ventana supe más. Supe que la mañana se podía recortar para enviarla en un sobre a donde sueles despertar. ¡Qué maneras extrañas tengo para recordar! Desperté y mirando comprendí, que detrás de un milagro vienes tú. Hace tantos inviernos que no puedo rescatar el adiós que en el tiempo nos partió por la mitad; tú del brazo del viento y yo mirándote volar. // ¡Que maravilla es poder sentirte aunque no estás! Siempre supe que en el viento te podías quedar // Las historias hermosas son así; nos prometen de lejos ser verdad. Le pedimos al tiempo que les traiga por acá, y al final, en ...