Cuantas veces habías planeado el gran final si hasta soñaste no temer la nueva vida en libertad sin melodramas, sin tragedias, ni mentiras esperando que ella a ti te concediera terminar Pero fallaste en tú presagio y hoy te toca suplicar con el sabor a soledad aun resbalando por los labios mientras paseas entre la asfixia y la ansiedad el recuerdo de su piel muriendo entre tus brazos Aguanta corazón no me abandones no dejes que me falle aquí la fuerza si lloras por su amor mejor no llores no dejes que nos lleve la tristeza Aguanta corazón como los hombres y piensa que tú ya no le interesas no te hundas en inútiles reproches y bes...