Chiquitita, dime porqué tu dolor hoy te encadena. E-e-e-e-n tus ojos hay una sombra de gran pena. No quisiera verte así, aunque quieras disimularlo. Si-i-i-i es que tan triste estás, para qué quieres callarlo. Chiquitita, dímelo tú, en mi hombro aquí llorando. Cuenta conmigo ya, para así seguir hablando. Tan segura te conocí, y ahora tu ala quebrada. Déjamela arreglar, yo la quiero ver curada. //AQUI SE DEJA EL ARPEJEO... Chiquitita sabes muy bien que las penan vienen y van y des...