| Venía rápido, muy rápido y se le soltó un patín a él, que era rey de esta jungla, se le soltó un patín... Su corazón no, no era un hotel aunque corria ese rumor y hoy tiene una entre otras cruces en este bosque siempre cruel. Como una hoja derivó en tu mismo turbio rio. Entre amuletos y talismanes su destino desafió si nariz crecia de tamaño, prometía más. No le robaba nunca nada a nadie, a nadie en especial ganó un orzuelo de tercer ojo y su nariz sangró. No hubo caricias para su celo mo... |