| No soy un pez, ni un arlequín, ni un extranjero No tengo edad para morir, amo éste cielo. No voy a esperar, alguna vez voy a ser libre libre mi amor, como el amor, como quisiste. Voy silbando bajo y siento tu voz, así una sirena de ambulancia. Voy quedando solo cada vez más, ¿y qué? mi corazón ya no me basta. Veo el reloj, veo las seis, voy hasta el baño ya amaneció y cerca de aquí comen el barro. Tengo que hacer, tengo que dar lo que más pueda ya anocheció y cerca de aquí tengo las prueba... |