| Esa madrugada nunca se me olvida, tratamos de cruzar al otro extremo, el alma de la noche se extendía como un manto negro y sin estrellas, sin estrellas. Esa madrugada nunca se me olvida, tuvimos un encuentro con el fuego, surgido en ese momento en un cuarto sin luces, sin techo y sin estrellas, tus ojos eran piedras encendidas y en la oscuridad tu voz diciendo: (Intermedio: Fm#) Esa madrugada nunca se me olvida, abriste una rendija para el miedo, un latigazo de duda, una sombra a la izquier... |